El escaneo que salió tumbado
Las hojas entraron apaisadas en el alimentador y así se guardaron: doce páginas del contrato de arrendamiento que escaneó la gestoría, todas giradas un cuarto de vuelta. Quien abre el archivo tiene que darle otra vez al botón de rotar, y al imprimir sale como está guardado, no como lo giraste en pantalla. Un giro lo zanja.